¡Y tú, alma sensible y piadosa, oprimida y afligida por iguales quebrantos, aprende a consolarte en sus padecimientos! Si el destino o tus errores no te permiten tener cerca a un amigo, que este libro pueda suplir su ausencia.
- Los àrabes echan una maldiciòn cada vez que haces algo malo;
"Ojalà te enamores".
No hay comentarios:
Publicar un comentario